domingo, 2 de septiembre de 2018

¿Repetimos?

Un café y unos versos... ¿Solo eso?,
una mente misteriosa y unos labios... ¿ Un beso?,
te invito a que resuelvas esas preguntas,
a venirte una noche a la playa, y desnudarte;
quitarte la ropa que esconde tu espalda,
y llenar de versos cada centímetro de tu cuerpo,
susurrarte al oído todas las locuras que quiero hacer contigo,
dedicarte un beso, y que me devuelvas una caricia;
Y... ¿Qué locura verdad?
Jugar con las caricias, sabiendo el riesgo que conlleva;
porque tu mirada es puto arte, y tus dedos un pincel,
así que juega, pinta, descubre;
usa mi piel cómo quieras que mientras,
te escribiré un poema con los ojos cerrados

Diodoro Mateo

miércoles, 29 de agosto de 2018

El marginado, ahora es poeta

Soy ese pringado que escribe mientras bebes,
el niño de una fiesta que prefiere los cuentos,
al alcohol de los mayores,
un escritor sentado en la playa,
que cree que con versos se puede llegar al corazón,
el poeta que le escribe versos a la luna,
esperando que una noche le responda,
y es que soy así, por tonto que parezca;
aún me acuerdo la primera vez que vine a Granada,
hace ya más años de los que mis dedos pueden contar,
el chico marginado del bus, 
el que se sentó al fondo a escribir;
mientras el resto se reía, se reían de mis letras,
por cómo hablaba y pensaba;
aún recuerdo esa apuesta que decía
que moriría siendo virgen,
que nunca me atrevería a hablar,
pues perdisteis la apuesta, y sí;
tardé en aprender a morder unos labios
y sacar un orgasmo,
pero ese chico, el tonto;
ahora está leyendo todo aquello
que se calló por tímido,
y sus letras decoran más de un cuerpo,
y cuando por fin soy como soy,
dejo de ser el tonto para ser el rarito,
el adicto al sexo que solo sabe escribir tras follarte,
bien pues dejadme que os diga,
que tenéis razón, y que os doy las gracias;
porque gracias a vosotros,
no me da miedo aceptar como soy,
ese poeta friki adicto a tus besos
que se muere por follarte, todas las noches

Diodoro Mateo 

jueves, 9 de agosto de 2018

Poesía erótica


Desearía tener tus labios casi rozando los míos con esa mirada que desea acabar en un polvo,
con mis dedos jugando en tus bragas...
En respuesta de todas esas noches
que he querido besarte y no he podido,
somos un puzzle que para encajarnos,
debemos rozarnos,
unas piezas que deberían estar pegadas,
por el pegamento de nuestros labios,
recuerdo empezar hablando de poesía,
y cómo clavaste en mi mente ese:
"Ven a mi cama esta noche",
el deseo de dos artistas distanciados,
que querían dejarse sin palabras el uno al otro,
escribir en nuestros desnudos cuerpos,
lo que en el silencio de un café no decimos,
tener una noche donde nuestra piel sea un cuaderno,
y nuestros dedos las letras de un poema,
donde los orgasmos pasen tan rápido como los minutos,
y los besos sean una coma, en este verso

Diodoro Mateo 

sábado, 4 de agosto de 2018

Córrete conmigo


Lloro por un amor que se desangra,
por los minutos que pierdo de mi vida,
soy un cuadro guardado en un trastero,
las gotas que mojan el suelo cuando llueve,
ese artista que desaparece al apretar el gatillo,
ese loco que te folla por amor al arte,
un mensaje que te escribo con mis labios,
cuando tu desnuda piel completa mi cama,
otro poeta que se muere por follarse tus sentimientos,
ese pudo ser y no fue,
cuando debió ser una de esas noches;
que por correr corrimos hasta las cortinas,
el misterio que te come la cabeza por saber cómo beso,
un susurro que te dice:
"Me vas a desnudar a versos en la playa" 
la mirada que te pide ese sexo oral que recita mi lengua,
y brota de mis letras

Diodoro Mateo

viernes, 27 de julio de 2018

Sabor a pólvora


Hay miradas que muestran heridas escondidas bajo la piel,
que no necesitan palabras para explicar lo que sentimos,
hay veces que tras un susurro narramos nuestra historia,
una que termina antes de empezar,
es como besar el cañon de un revólver,
con el paso del tiempo, se vuelve adictivo;
el riesgo del último respiro,
esa sensación que recorre todo mi cuerpo,
el misterio de saber si habrá una bala en la recámara, 
soy un proscrito de esta sociedad, 
que intenta gritar con mis letras, 
que tan solo pido un beso, unas caricias;
tenerte en mi cama sin ropa, 
para arroparte todas las noches de insomnio, 
o para llorar en tu hombro, 
cuando la depresión no me deje sonreír

Diodoro Mateo

sábado, 14 de julio de 2018

Mirada triste


Me he sentado a la orilla,
la oscuridad de la noche oculta la inmensidad del mar,
soy un loco que habla con las estrellas,
esperando que alguna dibuje tu nombre con su estela,
es increíble ver cómo brillan mis versos grabados a lápiz,
cuando el reflejo de la luna impregna mi cuaderno,
parece detenerse el tiempo,
que el agua ha decidido no borrar, por una noche;
las huellas que marcan su orilla,
una metáfora de lo que vivimos,
el tiempo hizo lo mismo con mis letras,
las fue borrando de tu piel conforme te alejabas,
hasta desaparecer toda marca de lo que fuimos,
dejando esas caricias en un rincón de nuestros recuerdos

Diodoro Mateo

lunes, 18 de junio de 2018

¿Qué echo de menos?


¿Qué echo de menos?
Echo de menos volver a rozar tu cuerpo,
sentir un corazón que late en mi palma, una tenue sonrisa escondida entre lágrimas
al susurrar un poema al oído,
echo de menos que seas el lienzo de mis versos,
el caos que da forma a mi locura,
las letras que escribo, y las que olvido;
esos besos que dan color a mi visión de blanco y negro,
echo de menos sentarnos en la playa,
y hablar hasta quedarnos callados,
que sin saber por qué ese silencio me hace llorar,
pero no, no es de tristeza;
y viniendo de mí es algo increíble,
eres esa carta que en el último momento
salva la partida, mi vida;
porque juegas con mi respiración cuando cierro los ojos,
y mi corazón cuando rozamos los labios,
y me preguntas "Qué echo de menos"
aquí tienes la respuesta,
echo de menos... escribirte
Diodoro Mateo

jueves, 14 de junio de 2018

Labios de pólvora


Lo fácil que parece para algunas personas sonreír,
olvidar todo aquello que han vivido en un suspiro,
y para mí cada recuerdo tuyo es un tatuaje en mi corazón,
unos trazos en blanco y negro hechos de sentimientos,
cada noche que pasé entre tus sábanas,
fue como ese beso al cañón de un revólver,
unos labios con sabor a pólvora,
ese juego que es tan peligroso como adictivo,
y es que tienes la palabra locura tatuada en tus ojos,
basta una mirada profunda, de esas que quitan el aliento;
para desear escribir un poema en tu cuello,
un tatuaje que no deja marca,
tal vez sea inexperto en el amor,
pero saber hacerte pasar una noche inolvidable,
se me da tan bien, como escribir

Diodoro Mateo